Diciembre 8th, 2009BAÑOS DE GRAENA | Con nombre de mujer
El balneario de Garallena o de Alhama, antiguos nombres del hoy Balneario de Graena, conoció su esplendor desde épocas remotas. Las virtudes de su aguas se conocían en el Reyno de Granada y sus instalaciones se utilizaron profusamente por habitantes locales y forasteros.
Accedo al pequeño núcleo de Baños de Graena desde Purullena, donde aún se mantienen los puestos de cerámica popular, que resisten con la cabeza alta el embite de la falta del tránsito rodado que desde hace años circula por la autovía; afortunadamente sus jarras y platos multicolores siguen colgados de puestos y tenderetes, complementando así los severos tonos rojizos del entorno.
Me encuentro a unos 50 kilómetros de Granada y cruzo el pueblo, ahora silencioso, que forma parte del municipio de Cortes y Graena. Formado por cuatro anejos, Baños de Graena ostenta el liderazgo en popularidad gracias a las propiedades de sus aguas medicinales. Esto viene de lejos, puesto que a partir del siglo XV se prescribieron sus baños por parte del Hospital Real de Guadix, y en la Exposición Internacional de París de 1900, al igual que pasó con su primo hermano gienense de Marmolejo, se le otorgó el reconocimiento como lugar de tratamiento médico.






