
Me dirijo a Castro del R铆o para encontrarme con Juan Manuel Luque, uno de los art铆fices del cambio en la filosof铆a de tradici贸n del aceite de oliva en Andaluc铆a. S茅ptima generaci贸n de olivareros, la familia Luque inici贸 en 1999 su propia molturaci贸n de aceite ecol贸gico, abriendo su molino a otros productores de la comarca e incluso de otras provincias. De ese modo naci贸 ‘Alcubilla 2000′, una apuesta no s贸lo por la producci贸n de aceite ecol贸gico, sino tambi茅n por el intento en calcular la huella de carbono y gases de efecto invernadero, que deja la producci贸n ecol贸gica en relaci贸n con el cultivo convencional. La comarca de Guadajoz y Campi帽a Este es por tanto pionera en proyectos que tratan de ayudar a combatir el calentamiento global del planeta. Aceite y vanguardismo ambiental contra el cambio clim谩tico, podr铆amos asegurar.
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Aceites Vizc谩ntar y Ferm铆n Rodr铆guez me invitaron a una cata de aceite que consigui贸 abrirme los ojos en algo tan fundamental para la cultura mediterr谩nea como es el aceite de oliva. La cata, al igual que la fama del oro l铆quido, fue internacional, ya que un grupo de chicos franceses aprend铆an los secretos del zumo de aceituna, unos haciendo muecas, otros mostrando fascinaci贸n ante tama帽a rareza. Ninguno de ellos qued贸 defraudado.
Frente a nosotros tres vasos de cata te帽idos de a帽il; el color del vaso impide apreciar el tono del aceite, lo que al parecer es necesario para no inducir al catador a un estado de opini贸n debido al color del caldo. No todos est谩n de acuerdo, y los menos prefieren cristal transparente para apreciar el regalo que es un verde virgen extra. No se puede catar sin ejercitar la memoria y el aceite dota de aromas el recuerdo. Es preceptivo calentar la copa con las manos mientras se masajea de lado a lado, la templanza del vidrio a 28潞 C libera olores que nos permiten juzgar la calidad. Aspirar profundamente y cerrar los ojos ayudan a apreciar el fondo afrutado, la intensidad de su fondo, o la oxidaci贸n inevitable que llega con el tiempo. La arbequina deja frutos secos en la nariz, el picudo deposita un fondo de manzana, y 茅stas son s贸lo dos de las muchas variaciones posibles.
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