Enero 31st, 2010La historia de España pasa por Priego y Lucena
Cuando estudiamos en el colegio o el instituto la historia de España, hay temas que son realmente interesantes y sobre los que se suele pasar de puntillas. La convivencia entre cristianos, musulmanes y judíos en los tiempos de Al-Ándalus y Sefarad y la Segunda República Española son algunos de los que siempre me supieron a poco en las clases, quizá por la falta de estudios o quizá porque al alejarse de la línea histórica más oficialista han quedado muchas veces en un segundo plano en la enseñanza oficial. Cualquier libro o documental que cae en mis manos es ofrece siempre una oportunidad para asomarme a tiempos en los que la sociedad española eran diferentes a la actual y, en cierto modo, mucho más enriquecedoras.
Pasear por Priego de Córdoba o Lucena sirve para volver atrás en el tiempo, aunque sea por unas horas, hasta aquellos momentos que dejaron una marca imborrable en nuestra conciencia colectiva. Existen dos lugares clave: en Priego, la casa natal de Niceto Alcalá-Zamora, presidente de la II República Española, y el museo arqueológico y etnológico que acoge el Castillo del Moral en el centro de Lucena.
Museo de Niceto Alcalá-Zamora | La cuna de un presidente republicano
En el centro histórico de Priego de Córdoba, en la casa situada en el número 33 de la Calle del Río, nació en 1877 el que se convertiría en 1931 en el primer presidente del segundo intento por instaurar una república democrática en España. Niceto Alcalá-Zamora fue un estudiante destacado que se licenció en derecho a los 17 años y que sólo cinco años después, con veintidós, se doctoraría con sobresaliente y ocuparía una plaza como letrado del Estado. De fuertes convicciones cristianas y liberales, fue el presidente del comité republicano que impulsó la renuncia de Alfonso XIII al trono y la instauración del nuevo régimen en abril de 1931. Su labor como jefe del Estado no estuvo ausente de incidentes con los diferentes gobiernos, de izquierda y derecha, hasta su dimisión en 1936 en los prolegómenos de la Guerra Civil que terminó con el segundo sueño republicano en España.
La casa conserva grandes tesoros relacionados con la vida personal de Alcalá-Zamora, como retratos de sus antepasados, habitaciones con los muebles intactos desde su época de infancia o el diván sobre el que murió en Buenos Aires, en 1949. También alberga una amplia colección de volúmenes de su obra y documentos relacionados con su actividad política, como la banda presidencial tricolor o cuadros y caricaturas de la época. La última incorporación y estrella de los fondos del museo es un documental de la Fox estadounidense filmado en Madrid en los días de la proclamación de la República que permite escuchar la voz de quien intentó poner las bases de aquel nuevo régimen por el centro.
El museo está en la Calle del Río, 33 de Priego de Córdoba. La entrada es gratuita (más que eso, a mí me recibieron con un caluroso y fraternal “siéntase usted como si estuviera en su casa”). El patronato municipal Niceto Alcalá-Zamora tiene, además, una web en la que podéis leer más detalles (http://www.epriego.com/niceto/). También podéis ver el álbum de fotos que he subido a flickr.
Las huellas de Eliossana, perla de Sefarad | Lucena
La ciudad de Lucena fue durante siglos la principal comunidad judía de la antigua Al-Ándalus. Su nombre deriva, según la teoría más aceptada, de אלי הושענא (Eli Ossana, ‘dios nos salve’ en hebreo). Aunque la comunidad judía fue de gran importancia para las diferentes ciudades de Al-Ándalus y del reino de Castilla durante los reinados de Fernando III y Alfonso X, pocas ciudades contaban con una población exclusivamente sefardí. Es el caso de Lucena, que conserva en su espléndido Museo Arqueológico y Etnológico objetos e inscripciones que datan de la época de esplendor de la cultura judía en España, entre los siglos IX y XII. Muchos de sus habitantes, formados en la escuela universitaria, contribuyeron a la edad dorada de la convivencia de las tres culturas en Toledo. La ciudad fue escenario de las luchas entre los reconquistadores castellanos y la defensa de los musulmanes durante siglos.
Toda esta herencia marca la historia de la ciudad, que hoy en día acoge algunas de las más bonitas iglesias de la comarca. Es, además, la segunda ciudad en población e importancia económica de la provincia, tras Córdoba.
Si queréis visitar Lucena, podéis pasaros por la oficina de turismo que está situada en el castillo del Moral y sirve como entrada al museo del que os he hablado, que también tiene una web (http://www.museodelucena.com/). Está en el pasaje Cristo del Amor, justo en el centro de la ciudad, muy cerca del ayuntamiento. El departamento de Turismo del ayuntamiento tiene también una web muy completa con información de interés. Y como siempre, he subido fotos a un álbum de Lucena en flickr para que vayáis aproximándoos a la ciudad.



















Febrero 2nd, 2010 a las 14:06
¡Hola!Qué de tiempo sin hablar….Me ha encantado este post (¿hay término en castellano apropiado para “post”?)…Quizás porque sea un enamorado de todos los rincones de Córdoba, quizás porque soy profesor de Historia…Quizás porque esos dos temas me apasionan a mi también…
Es verdad que en ambos se suele pasar de puntillas, no por ninguna versión más oficial (eso siempre es subjetivo, se juega con la oficialidad), sino por que en el conjunto de la Historia de España son dos momentos más entre muchos otros, cierto que lleno de muchos valores y signos de cambio…Esperemos que la Educación en Valores ayude a cambiar el concepto de cuales son los objetivos a conocer: si un número de siglos determinado o una serie de enseñanzas de las que poder hacer uso…
Hoy, precisamente hoy, he dado en clase el tema de los Reyes Católicos, el final de la Reconquista y la expulsión de judíos y moriscos…He hecho referencia a la convivencia en Al-Andalus, a la situación de los sefardíes actuales (lo han flipado cuando han descubierto que, siglos después, las familias guardan aún las llaves de sus casas de las Juderías de Córdoba o Toledo) y a los trámites para la restauración de su ciudadanía…
La versión oficial no sé cual es ahora exactamente, la mía es que, tanto los Reyes Católicos como su nieto, el Emperador-Rey Carlos de Habsburgo, fueron unos intrasigentes religiosos que, como todos los de su condición, atrasaron este mundo un poco más en sus ciegas luchas de religión…
A ver cuando me llevas a uno de tus viajes ;))