En mis artículos anteriores os he comentado que las tierras que baña el río Guadalhorce son fértiles como pocas. Aunque están a pocos kilómetros del descontrol desarrollista de la costa, los pueblos que forman la comarca han sabido mantener su identidad y el sabor de lo que habría sido el litoral de Málaga de haber conjugado bien el progreso económico, la sostenibilidad ambiental y la vocación de acogida del forastero.
Son muchos los extranjeros que, siguiendo el ejemplo de las aves migratorias y la estela de Gerald Brenan y otros visionarios, han fijado en las últimas décadas su primera o segunda residencia en lugares como Coín, Alhaurín el Grande o Álora. Los habitantes autóctonos los han acogido sin mayor problema y, en muchos casos, han surgido grandes ejemplos de simbiosis y de enriquecimiento mutuo. El propio mercadillo ecológico del que os hablaba el otro día es un ejemplo: aunque en un principio la alimentación con alimentos producidos de manera natural pudiera resultar una extravagancia propia de los guiris, cada día son más las fincas que se pasan al modo sano de cultivar y el porcentaje de clientes locales aumenta año tras año. Hay muchos más ejemplos de buenas relaciones entre unos y otros.

Ceramistas del Guadalhorce | Arte y artesanía en el barro del Guadalhorce
Uno de los ejemplos es la asociación de Ceramistas del Guadalhorce, un colectivo de artistas y artesanos de la cerámica nacidos en la comarca o llegados desde otras comunidades y países europeos que han unido sus fuerzas para dar a conocer su trabajo. Aunque cada uno tiene su propio taller, han trabajado juntos para editar un CD con una descripción completa de sus obras y un catálogo de materiales para construcción donde demuestran que su trabajo tiene infinidad de aplicaciones prácticas, desde la decoración de casas hasta la rotulación de edificios y calles o la fabricación de elementos para conseguir un toque único en jardines.
El trabajo conjunto también les permite emprender otros proyectos que contribuirán a dar más valor, si cabe, a sus obras. “Estamos a punto de abrir un centro de interpretación de la cerámica que tendrá espacio para la descripción de nuestra actividad y para exposiciones temporales”, explican Yolanda Rubio y María Luisa Luque, dos de las integrantes de la asociación que buscan recuperar el prestigio de su trabajo en una zona donde han abundado tradicionalmente los artesanos ceramistas y alfareros. “Celebramos habitualmente jornadas e intercambios donde enseñamos todo lo que hacemos, como el modelado y la cocción de las piezas”, me cuentan. “Hemos hecho hasta un intercambio con ceramistas del Reino Unido… y ya estamos pensando en hacer otros con colegas franceses, italianos o finlandeses”.
Podéis leer más sobre la asociación y ver fotos de sus trabajos en la web de Ceramistas del Guadalhorce (http://www.ceramistasdelguadalhorce.com).

Acción Naranja | Los jóvenes toman el control
Los jóvenes de la comarca que han crecido en el ambiente multicultural que caracteriza a estas tierras malagueñas desde hace dos o tres décadas también tienen mucho que decir. Un grupo de ellos se ha organizado en los últimos años para convertirse en un auténtico ejército de mediadores, jóvenes formados para ser capaces de resolver los conflictos que surgen en su día a día sin recurrir más de lo necesario a la ayuda de los adultos. Bajo el nombre de Acción Naranja, que alude al carácter activo de sus miembros y a los frutos típicos de la vega en la que viven, este grupo de chavales ha conseguido que los estudiantes de los centros educativos de los pueblos del Valle del Guadalhorce pongan la vista más allá de las montañas que rodean a estas tierras.
En pocos años, han conseguido organizar encuentros como ‘Saborea el Mediterráneo’, una cita entre jóvenes de varios países europeos y africanos que consiguió hermanar a chicos del norte y del sur entorno a las recetas de cada país y a la creatividad aplicada a representaciones y performances. O han participado en encuentros interculturales de cine, circo (en la foto) o fotografía en países como Finlandia, Francia o Grecia. En la web del GDR Valle del Guadalhorce hay más información sobre las acciones de juventud que desarrollan. Además, si sois usuarios de Tuenti podéis buscar ‘Acción Naranja’ en esta red social y haceros amigos de esta asociación para tener más información sobre todas las cosas que hacen.
Todos estos ejemplos son pequeñas grandes muestras de que el Guadalhorce es un lugar donde cualquier joven, ya esté de paso o con intención de quedarse una temporada, será bien recibido.